La mamoplastia de aumento o aumento de pecho es un procedimiento quirúrgico que se utiliza para aumentar el tamaño y mejorar la forma del pecho de la mujer. Para ello, el cirujano coloca una prótesis de silicona, solución salina… debajo de la mama de la paciente.

Los métodos para insertar y posicionar los implantes dependen de la anatomía del paciente. Las incisiones se realizan en áreas poco visibles, por lo general se realizan en la axila, alrededor de la areola (área del pezón), o en el propio seno. Trabajando a partir de estas incisiones, el cirujano plástico levanta el tejido mamario e inserta el implante.

Las motivaciones y las circunstancias que llevan a las pacientes a realizarse una mamoplastia de aumento son diversas y varían según sus necesidades anatómicas y deseos personales:

– Agrandar senos que son demasiado pequeños (desarrollo incompleto de los pechos).

– Solucionar la falta de proporción de la figura.

– Restaurar el tamaño y la forma del pecho después del embarazo, después de una gran pérdida de peso o tras la lactancia.

– Restaurar la simetría cuando los senos son asimétricos.

– Reconstrucción de la mama tras un cáncer.

– Motivos puramente estéticos.

El aumento de pecho es una intervención con la que se consiguen resultados muy satisfactorios, no solo en el plano físico. Los estudios han demostrado que los implantes mamarios pueden ayudar a aumentar la autoestima, la imagen corporal y la satisfacción sexual. Según las encuestas publicadas recientemente, alrededor de nueve de cada diez mujeres habrían mejorado su autoestima tras una intervención de aumento de pecho.

La paciente ideal

Es fundamental que la paciente esté totalmente sana, para evitar riesgos, además, debe ser emocionalmente estable y debe comprender los resultados que se pueden obtener mediante la intervención. Si la paciente cuenta con expectativas poco realistas, por ejemplo, cree que la cirugía cambiará su vida por completo, muy probablemente no logre una satisfacción plena.

La paciente debe tener una idea clara de lo que la cirugía puede y no puede hacer por ella. Tampoco hay que dejarse influir por el entorno o los consejos de familiares, parejas, amigos… la propia paciente debe ser quien tome la decisión a la hora de realizarse una intervención de aumento de pecho.