Con la llegada del buen tiempo nuestra piel necesita una dosis de mismos extra. En esta época del año, donde exponemos más la piel al aire libre, las horas de sol son más largas y pasamos más tiempo en el exterior, es importante tomar ciertas precauciones para proteger y mantener nuestra piel en perfecto estado.

Para paliar estos efectos es necesario optar por tratamientos que devuelvan la juventud y la vitalidad de la piel de nuestro rostro y cuerpo, y seguir tres gestos claves: proteger, hidratar y exfoliar.

El sol favorece el envejecimiento prematuro de la piel, la aparición de alergias y manchas en la piel. Aunque sea un tema repetitivo y muy obvio, es aconsejable utilizar protección solar durante todo el año, pero con la llegada del buen tiempo este se convierte en un elemento indispensable. Aplicarlo al menos 20 minutos antes de la exposición al sol es lo más recomendable y siempre tener en cuenta que el fotoprotector solo dura dos horas.

Además, la hidratación de la piel también es un factor muy importante a tener en cuenta en esta época del año. Beber suficiente agua a lo largo del día y aplicarse cremas hidratantes es un hábito que debe formar parte de nuestra rutina.

Una buena alimentación también es imprescindible para lograr un cuidado máximo de la piel. Lo mejor es optar por alimentos ricos en antioxidantes, betacarotenos y en vitaminas A y C. Estos nutrientes, a la vez que hidratan la piel, favorecen la producción de melanina, ideal para conseguir un bronceado envidiable.

Tratamientos estéticos con la llegada del buen tiempo

Muchos de los tratamientos estéticos para la piel se realizan en primavera, ya que con pocas sesiones pueden obtenerse resultados óptimos. Los tratamientos de rejuvenecimiento, de limpieza facial, mesoterapia , los tratamientos corporales reafirmantes y los tratamientos para combatir la celulitis son los más solicitados por estas fechas.

¡Que el momento de poneros el bikini no os pille desprevenidas! Preparar la piel de la exposición del sol es un requisito indispensable para protegerla de cual afección, y por consiguiente conseguir un bronceado saludable y duradero.