Un equipo del Massachusetts General Hospital ubicado en Boston ha realizado con éxito el primer trasplante de pene en el país norteamericano.

“En una época de posibilidades para el tratamiento del paciente, no solamente para una enfermedad en particular, sino por el individuo en su conjunto, vascularizado compuesto de alotrasplante o trasplante reconstructivo es un nuevo paradigma para ayudar a los que sufren de devastadoras pérdidas de tejido”, ha señalado el doctor Dicken S.C. Ko a Reuters Health vía email.

El primer trasplante de pene fue realizado en China en 2006, pero el injerto fue extraído 14 días después del procedimiento debido a la angustia psicológica en el receptor. El segundo trasplante de pene fue completado en diciembre de 2014 en Sudáfrica, el cual dio como resultado el retorno de la función urinaria y sexual.

El doctor Ko y un equipo multidisciplinario de cirujanos, médicos, psiquiatras, trabajadores sociales y enfermeras unieron fuerzas para realizar el trasplante a un hombre con una historia de penectomía subtotal debido a un cáncer de pene.

En el intraoperatorio y el postoperatorio, el aloinjerto tuvo un relleno capilar excelente y fuertes señales de Doppler después de la revascularización conforme el reporte online del 15 de mayo de la Annals Of Surgery.

Las intervenciones quirúrgicas fueron necesarias en el 2 y 13 día de postoperatorio para la evacuación de hematomas y el desbridamiento de las escaras en la piel, y el rechazo resistente a los esteroides desarrollado en el día 28 del posoperatorio, progresó el día 32 de postoperatorio, pero últimamente responde al tratamiento con metilprenisolona y antimicótico globulina.

A los 6 meses de postoperatorio, el paciente recuperó la sensación en el eje proximal del pene, y evacua con excelente flujo y bajos volúmenes residuales post evacuación. El paciente también reportó función eréctil espontanea con aumento de la calidad y la frecuencia.

“Quizás lo más importante”, apuntan las investigaciones, “es que en nuestros reportes los pacientes aumentaron satisfactoriamente su salud, mejoraron la imagen de sí mismos, y presentan un importante optimismo por el futuro”.

“La inmunosupresión es actualmente es la mayor barrera para la aplicación de estas cirugías revolucionarias, y en nuestro centro estamos totalmente comprometidos en la investigación para el desarrollo de la toleración inmunológica que permitirá la eliminación de estos peligrosos medicamentos y dejar que estos procedimientos puedan realizarse en jóvenes, heridos de la guerra sanos y niños.”