La cirugía cutánea o dermato-cirugía son los actos que corresponden únicamente a la piel y al tratamiento de lesiones o cicatrices que afectan a la piel.

Las lesiones pueden tratarse dependiendo de si su extirpación es necesario o de cicatrices anormales o nada estéticas que requieren de un tratamiento quirúrgico.

En el caso de las lesiones cutáneas, existen varios tipos de lesiones: las lesiones malignas o dudosas y las lesiones benignas. Este tipo de lesiones suelen aparecer en zonas visibles (como la cara, el cuello, hombro o brazos) y por motivos diversos, como la exposición a los rayos del sol, los rayos UVA, la edad o por factores genéticos, suelen aparecer en la piel varias lesiones cutáneas como lunares, verrugas, tumores benignos, epiteliomas o quistes.

Cualquier paciente puede acumular a lo largo de su vida una variedad de cicatrices, consecuencias de la sanación natural de una incisión en nuestro cuerpo y originadas por la producción masiva de fibras de colágeno superior a lo que el cuerpo puede procesar y que provoca la curación anómala de la herida.

Además, el desarrollo de las cicatrices dependerá en gran medida de la edad del paciente, su raza, el tipo de lesión, la irrigación sanguínea o el tipo de sutura realizada.

¿Qué tipo de tratamientos pueden ayudar curar las lesiones y corregir las cicatrices?

La mejor forma de tratar las lesiones cutáneas dependerá de su clasificación. Sin son malignas serán extirpadas, intentando dejar la cicatriz lo más discreta posible mediante la sutura. Si el tamaño o la localización de la lesión no son compatibles se realizará un injerto de piel del propio paciente.

En la mayoría de los casos se realizará una cirugía ambulatoria y con anestesia local. Todo estará determinado por el grado de la lesión.

Por su parte, cada cicatriz tiene un tratamiento específico en cirugía estética que depende del tipo de cicatriz, tiempo o área donde esté formada. Durante la primera visita a nuestra consulta en Valencia o Castellón, el cirujano plástico, el Doctor González Fontana examinará su cicatriz, y valorará las distintas posibilidades y tratamientos médicos o quirúrgicos, o la combinación de ambos.

Varias técnicas son aplicables para la corrección de cicatrices. En el caso más siempre se puede retocar la misma cicatriz extirpándola y haciendo una sutura de mejor calidad. Aunque en ocasiones de requerirá orientar mejor los tejidos para obtener resultados más estéticos.

Para eso se realiza la cirugía reconstructiva consiste en colocar injertos de para eliminar de forma definitiva las irregularidades. La técnica es efectiva y duradera.

Después de la intervención y el periodo de curación es importante evitar en lo posible la exposición al sol.