Como rinoplastia se conoce a la intervención quirúrgica en la que se modifica el tamaño y la forma de la nariz. Se trata de una de las operaciones de cirugía plástica más populares de los últimos años.

Aproximadamente, 1 de cada 10.000 españoles se somete a una rinoplastia al año, siendo los pacientes más habituales las de edades comprendidas entre los 18 y los 45 años.

Existen muchas personas que por el afán de arreglar su nariz y seducidos por precios atractivos, deciden ponerse en manos de cualquier persona que se crea capaz de realizar esta intervención.

Por este motivo, se busca concienciar a los pacientes que se quieran realizar una rinoplastia o cualquier tipo de intervención de Cirugía Plástica Estética o Reparadora acuda a un profesional con el título de Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

Además, hace hincapié en que se compruebe que el lugar donde tendrá lugar la operación sea un quirófano homologado de un centro hospitalario con las condiciones de seguridad adecuada.

La rinoplastia no es un juego. Esta intervención puede modificar la giba ósea, es decir la forma jorobada del hueso de la nariz, malformaciones, desviaciones de la nariz, estrechar sus alas o incluso, solucionar algún problema derivado de un traumatismo.

Rinoplastia por salud

Muchas personas pueden sufrir de desviaciones en su nariz a causa de un fuerte golpe o porque nacen con ello. Esta afección puede causar dificultades respiratorias obstrucciones o infecciones como sinusitis y rinitis.

Rinoplastia por estética

La nariz suele ser el punto de armonía de la cara. Es cierto que la alteración de la forman de la nariz pueden afectar el conjunto facial y darle un aspecto poco estético. El cirujano suele hacer un estudio contemplando la armonía facial y encajando la nueva forma de la nariz en ella.

¿En que consiste esta intervención?

Esta intervención requerirá de anestesia general. En la rinoplastia, la piel de la nariz se separa de su soporte, compuesto por hueso y cartílago, que es esculpido con la forma deseada; posteriormente la piel es redistribuida sobre el nuevo soporte. En ocasiones se realiza el procedimiento desde dentro de la nariz, haciendo unas pequeñas incisiones en el interior de los orificios nasales o cirugía cerrada; otras veces, se opta por la rinoplastia abierta, sobre todo en los casos más complejos.

Despues de esta cirugía lo más habitual es la inflamación de la zona operada y la cara en los dos o tres días posteriores, por lo que se administran medicamentos para aliviar el dolor y la inflamación. Se aconseja reposo y no utilizar gafas.

Siguiendo estas recomendaciones, se podrá apreciar pasado este tiempo el trabajo realizado de forma completa.

En el Instituto Médico González-Fontana, realizamos un tratamiento tanto estético como de las dificultades respiratorias que los pacientes presenten ,de esta forma damos el mejor  resultado  a nuestros pacientes.