El mommy makeover es un término que acuña una tendencia estética que engloba diferentes técnicas quirúrgicas. Con la maternidad de algunas famosas se ha hablado de la presencia de un cirujano plástico en el quirófano, y es que no siempre tras un parto la recuperación del cuerpo de la mujer, en muchas ocasiones transformado por el embarazo, consigue cumplir las expectativas de la nueva madre.

La presencia de un cirujano plástico en el quirófano para controlar los posibles tratamientos parece algo inusual en España, pero contar con su presencia durante el parto, en EE UU no lo es tanto. En norteamérica es habitual la figura del cirujano plástico como el médico de cabecera de muchas mujeres. Ocurre que tras un embarazo el cuerpo de la mujer sufre cambios importantes no solo a nivel hormonal sino también cambios físicos evidentes. A la hora de recuperar la figura hay muchos factores como la genética, la constitución física o el estilo de vida de la paciente de los que va a depender de manera importante esta recuperación.

Concretamente el mommy makeover es más que una forma de denominar a una serie de diferentes técnicas de cirugía plástica que se realizan de forma individual o conjunta en mujeres que han pasado por uno o múltiples embarazos. Básicamente suelen presentarse la cirugía de la mama, centrándose en el aumento o reducción mamaria; la cirugía abdominal, sobre todo abdominoplastia; y la cirugía corporal, principalmente la liposucción. Aunque la consulta más frecuente en estos casos suele ser por un exceso de piel y de grasa en la parte inferior del abdomen.

Tras el embarazo las alteraciones físicas más comunes se producen en un cambio en el tamaño y textura de las mamas, ya que el pecho sufre modificaciones en la distribución y localización tanto de su grasa como de su tejido glandular y esto junto con la flacidez cutánea puede traducirse en un pecho “caído” y en ocasiones “vacío” en su polo superior. En cuanto al abdomen, los músculos rectos abdominales sufren una gran distensión durante el embarazo, tanto que incluso en determinadas situaciones se producen dehiscencias de dichos músculos y a veces aparición de pequeñas hernias. Además, hay que tener en cuenta que las alteraciones en el volumen graso corporal pueden dar paso a celulitis y en muchos casos a acúmulos localizados de grasa, difíciles de hacer desaparecer a pesar de unos cuidados hábitos alimenticios y deportivos.