En muchas ocasiones el tratamiento estético puede ayudar a las personas a mejorar su autoestima. Siempre pensamos así en las cirugías basadas en el aspecto de las personas pero existen tipos de cirugías que tratan el daño físico y se centran en la reconstrucción, como es el caso de la cirugía de cicatrices.

Cualquier paciente puede acumular a lo largo de su vida una variada cantidad de cicatrices. Al fin y al cabo la cicatriz es la consecuencia de la sanación natural de una incisión en nuestro cuerpo.  La mayor parte de las cicatrices ocasionadas por accidentes han sido muy descuidadas puesto que el objetivo del profesional sanitario ha sido la curación de la herida.

Además las cicatrices suelen desarrollarse en ciclos que son difíciles de prever y que dependen en gran medida una multitud de factores como la edad del paciente, su raza, tipo de lesión, irrigación sanguínea, zona afectada o tipo de sutura realizada.

Las cicatrices tratadas en cirugía plástica son cicatrices retráctiles o estéticas o patológicas. Las cicatrices se originan por la producción masiva de fibras de colágeno superior  a lo que el cuerpo puede procesar y que provoca la curación anómala de la herida.

¿Qué tipo de tratamientos pueden ayudar en estas cicatrices?

Aunque sea frecuente escuchar hablar sobre dermo abrasión, Micro abrasión o láser para el tratamiento de cicatrices, estos métodos solo funcionan en las cicatrices delgadas o las irregularidades producidas por el acné.

Cuando se trata de cicatrices complejas o patológicas como las que hemos descrito se debe acudir a la cirugía estética. Cada cicatriz tiene un tratamiento específico que depende del tipo de cicatriz, tiempo o área donde este formada. El procedimiento consistirá en injertos para eliminar de forma definitiva la señal.  Es una cirugía reconstructiva que consiste en remover capas superficiales de piel de otras zonas similares hacía el lugar dónde se encuentra la cicatriz para realizar el injerto y eliminar las irregularidades.  La técnica se presenta 100% efectiva y duradera.

De cara al verano conviene recordar la importancia de proteger cualquier cicatriz de nuestro cuerpo del sol puesto que la radiación solar estimula la formación del colágeno anómalo y la pigmentación de la piel nueva.