Nuestra piel no está igual a los 20 que a los 50 años, pero cada edad tiene su belleza natural. Hoy en día, y cada vez más, existen maneras de encarar la pérdida de tersura, tonicidad y de mejorar los atributos que la hacen hermosa a cualquier edad. Por eso, como una forma de ganarle tiempo al tiempo, es fundamental tener en cuenta ciertas pautas para su cuidado en las diferentes etapas cronológicas.

A los 20 años: cuidar la piel

La piel, el pelo y la figura están en su mejor etapa. A los 20 años la piel tiene su frescura natural, pero empiezan a aparecer algunas manchas y arrugas muy finas en la piel, sobre todo debajo del contorno de los ojos.

Lo mejor es limpiar el cutir de forma periódica, convertir las cremas y las máscaras hidratantes nuestras mejores amigas. Y no olvidar la protección solar cada vez que se sale de casa.

Si tienes algunas estrías o un poco de celulitis, lo mejor es llevar una dieta saludable y realizar un poco de ejercicio.  Si una mujer consigue un buen estado físico en sus 20, no tendrá que preocuparse por su figura a los 30 años.

Pero existen algunos tratamientos de estética que pueden ayudarte a solucionar tu problema fácilmente. En el Instituto Médico González Fontana, aplicamos las últimas técnicas en medicina estética basadas en la combinación de mesoterapia corporal, electroterapia, presoterapia, dietas libres de toxinas, drenajes linfáticos y cosmética y tratamientos antioxidantes que van a mantener las cualidades de tu piel  mas tiempo

 A los 30 años: No descuidar la alimentación

Al llegar a la tercera década, la regeneración cutánea se ralentiza y hay que procurar darle nuestra piel todos los cuidados necesarios para recuperar su elasticidad. Para recuperarla es necesario llevar una dieta equilibrada, rica en nutrientes y proteínas. Enfoca los cuidados del rostro al área de los ojos, ya que la delgada piel de alrededor empieza a sufrir los primeros síntomas de envejecimiento en la  caída de las  cejas y textura de la piel  .

Podemos completar este proceso con tratamiento más específicos:

  • Limpieza de cutis: Lava tu rostro dos veces al día para eliminar la grasa y el maquillaje. Posteriormente, exfolia la piel para eliminar la capa de piel muerta que obstruye tus poros, incrementarás la renovación celular. ¡No te olvides de hidratar! Aplica una crema serun antioxidante y cremas hidratantes que ayuden a mantener tu piel flexible.
  • Mascarillas nutritivas: Las mascarillas aportan a la piel muchos beneficios. Dedica una hora del día o de la noche a tu rostro, el también necesita mimos. Puedes probar a hacer en casa mascarillas como una mascarilla nutritiva de papaya, anti oxidantes ,de pera o de aguacate.
  • Botox: Con este tratamiento se podrán relajar algunos músculos faciales que provocan arrugas dinámicas como las del entrecejo y las “patas de gallo”, que se empiezan a acentuar a partir de esta edad. Pero, antes que nada, para que un tratamiento facial sea efectivo es fundamental conocer las características y nuestro tipo de piel. Con ellas eliminarás las células muertas, hidrataras y reafirmaras las líneas de expresión.
  • Ácido Hialurónico: Las arrugas que no se quiten con el Botox hay que rellenarlas con esta sustancia para hidratarlas y corregir el volumen perdido.
  • Peelings: El peeling puede ayudar es arrugas incipientes. Esta renovación celular nos aportaría una piel más lisa y suave.
  • Micronano roller: Es un procedimiento que combina vitaminas, minerales y ácido hialurónico. Adaptando el producto a emplear a las necesidades anti oxidante y productos degenerativos en forma de nanopartículas para su mayor absorcion por tu piel lo que va proporcionar a la  piel,  mayor luminosidad y  textura .

A los 40 años: Los tratamientos faciales, los mejores aliados

A los 40 años el rostro pierde volumen, especialmente en las mejillas, los labios y el mentón. A pesar de cada cuerpo responde de una forma diferente al paso de la edad, sí que es necesario llevar un tipo de cuidados específicos.

Para el rostro y el cuello es necesario incorporar a la rutina de belleza diaria cremas de noche, sobre todo aquellas que tengan un alto contenido en sérum o colágeno. A esta edad contamos con un gran abanico de tratamientos que devuelven la luminosidad a nuestra imagen.

Adquirir hábitos saludables como tomar agua durante el día, una dieta en la que abunde el consumo de frutas y verduras, disminuir el consumo de azúcar y sal y dormir las horas suficientes.

Lo ideal es combinar los cuidados faciales y la alimentación con otros tratamientos estéticos como:

  • Nano Pore Turbo Roller: Este novedoso dispositivo es lo último en rejuvenecimiento facial sin cirugía. Permite inducir y regenerar el colágeno de la piel, tratar las manchas en la piel, las cicatrices, la alopecia, la flacidez, los poros dilatados y las estrías, lo que dará un aspecto más joven a tu piel.
  • Botox: Este método eliminará las arrugas de expresión facial, relajará el rostro y mantendrá una expresión natural.
  • Cremas regenerativas con compuestos nanosomados en forma de crema o sérum tanto por la mañana como por la noche

A los 50 años: Cuidado de la calidad de la piel

A partir de esta edad las mujeres atravesamos un desequilibrio hormonal a causa de la menopausia. A consecuencia de esto, la dermis pierde elasticidad y firmeza por la degradación del colágeno o del ácido hialurónico.

Mantener un estilo de vida saludable es lo que mejor funciona. Muchas celebs como Sarah Jessica Parker, Sharon Stone o Mónica Belluci complementan esta alimentación rica en nutrientes, aminoácidos esenciales, vitaminas y proteínas con algunos suplementos de belleza:

  • Mesoterapia facial: Es un tratamiento de estética que tiene como objetivo estimular y tonificar la piel de la cara, cuello y escote, restaurando pieles maduras, difuminando arrugar y líneas de expresión.
  • Ácido hialurónico: Se utiliza para borrar arrugas, logrando una piel tersa y rejuvenecida, pero también para dar volumen a ciertas zonas del rostro, tales como labios, mentón o pómulos.
  • Blefaroplastia: Es una intervención encargada de eliminar la grasa y el exceso de piel, creando una mirada limpia, joven y despejada.
  • Lifting Facial: Es uno de los procedimientos más eficaces para reducir los signos pronunciados de la edad y la fatiga de la cara y el cuello, restando años y suavizando la piel.

Hacer ejercicio de manera habitual, mantener un ritmo de vida activo también es necesario. El Yoga o la natación, también pueden ayudarte a mantener un equilibrio emocional y físico que se notará por fuera.